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2 Manejo, A1ojamiento y Medio Ambiente de los Animales La administracion y el alojamiento apropiados en las instalaciones para animales de laboratorio (tambien llamadas bioterios), son esenciales para el bienestar de dichos animales; la calidad de los resultados de la investigacion cientifica y de los programas de pruebas de laboratorio o ensenanza que los utilizan; y para la salud y seguridad del personal. Un buen programa de manejo ofrece el ambiente, alojamiento y cuidado que permite a los animales crecer, madurar, reproducirse y mantener una buena salud. La realizacion de procedi- mientos especificos depende de muchos factores que son singulares a cada institucion y situacion particular. Con frecuencia el personal bien entrenado y motivado puede asegurar alta calidad en el cuidado de los animales, aun en instituciones con instalaciones y equipamiento no optimos. A1 planear un adecuado ambiente fisico y social, hospedaje, espacio y manejo se deben considerar muchos factores, entre ellos: Las especies, cepa y raza de animales y sus caracteristicas individuales tales como sexo, edad, tamano, conducta, experiencia y salud. La habilidad de los animales para integrar grupos con los de su-especie, a traves de la vista, olfato y posible contacto, ya sea que los animales se mantengan aislados o en grupos. E1 diseno y construccion del alojamiento. La disponibilidad y adecuacion de elementos que enriquezcan el me- dio ambiente. Las metas del proyecto y el diseno experimental (e.g., producciGn, crian- za, investigacion, pruebas de laboratorio y educacion). 24

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MANEJO, ALO1AMIENTO Y MEDIO AMBIENTE DE LOS ANIMALES 25 La intensidad de la manipulacion animal y el grado de dano que causen los procedimientos. La presencia de materiales peligrosos o que causen enfermedad. La duracion del periodo de permanencia de los animales. Los animales deben aloJarse con el objeto de permitir el desplie- gue completo de las conductas especificas de cada especie y disminuir al minimo conductas inducidas por estres. En el caso de las especies gregarias, esto normalmente requiere el alojamiento en parejas a grupos compatibles. La estrategia para lograr el hospedaje deseado debe~ser de sarro l lada por e l personal a cargo de l cuidado de los animales y revi- sado para su aprobacion por el CICUAL. Las decisiones del CICUAL, previa consulta con el investigador y con el veterinario, deben dirigirse al logro de altos estandares profesionales y de las practicas de manejo apropiadas para lograr la salud y bienestar de las especies y que ademas sean cons istentes, con los obj etivos de la investigacion. Despues de la toma de de c is iones se debe llevar a cabo la vigi lancia de l cump limiento de los objetivos para comprobar la adecuacion del manejo, crianza y medio ambiente de los animales. E1 medio ambiente en el cual se mantienen los animales debe ser apropiado para las especies, su desarrollo vital y el uso que se pretende. Para criar y mantener algunas especies podria ser adecuada una aproxi- macion a su medio ambiente natural. En caso de requerimientos especia- les asociados con el sujeto animal o con el experimento (por ejemplo el uso de agentes peligrosos, estudios conductuales, animales inmunosuprimidos' animales de granja, y especies de uso excepcional en el laboratorio), se puede buscar asesoria experta. Las siguientes secciones discuten algunas consideraciones acerca del me- dio ambiente fisico en relacion con animales de laboratorio comunes. MEDIOAMBIENTE F~ICO Microambiente y Macroambiente E1 microambiente de un animal es el ambiente fisico que lo rodea de manera inmediata, lo componen la temperatura, humedad y la composicion gaseo sa y particulada de l aire, su limite es el medi o de enc ierro primario (es decir la jaula del animal). E1 medio ambiente fisico del encierro secundario, es decir el cuarto, establo 0 corral al aire libre, constituye el macroambiente. Aun cuando el micro y el macroambiente estan vinculados por la ventilacion entre los encierros primario y secundario, pueden ser totalmente diferentes entre ellos, siendo afectados por el diseho de ambos.

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26 GUIA PARA EL CUIDADO Y USO SE LOS ANIMALES DE LABORATOR10 En los encierros primarios pequenos puede ser dificil la medicion de las caracteristicas microambientales. La informacion disponible indica que la temperatura, humedad y concentracion de gases y particulas a menudo son mas altas en el microambiente del animal que en el macroambiente (Besch 1980; Flynn 1959; Gamble y Clough 1976; Murakami 1971; Serrano 1971~. Las condiciones microambientales pueden inducir cambios en los procesos metabolicos y fisiologicos o alteraciones en la susceptibilidad a enfermedades (Broderson y otros 1976; Schoeb y otros 1982; Vesell y otros 1976~. Alojamiento Encierro Primario E1 encierro primario (generalmente una jaula, corral 0 casilla de caballe- riza o establo) constituye los limites del ambiente inmediato del animal. Los encierros primarios aceptables permiten: Satisfacer las necesidades fisiologicas y de conducta de los animales inclu- yendo la miccion y la defecacion, el mantenimiento de la temperatura corporal, |~c mnvimi`~ntn~ normnles v aiustes nosturales Y cuando este indicado, la repro- 1VO lllV ~ ~lll~V~ AAA AAA~_V ~ ~J ~ ~~ r ~ J _ ~ ~ ducc~on. Las interacciones sociales entre individuos de la misma especie y el esta- blecimiento de jerarquia dentro del encierro 0 entre encierros. Que los animales permanezcan limpios y secos (de acuerdo con los re- querimientos de las especies). Una ventilacion adecuada. E1 acceso de los animales al agua y alimento, y tambien brindar facilida- des para el llenado, rellenado, cambio, servicio y limpieza de los utensilios con los cuales se proporcione el agua y el alimento. Una seguridad del ambiente que impida el escape de los animales 0 el entrampamiento de sus apendices entre superficies opuestas 0 en aberturas es- tructurales. La ausencia de bordes cortantes 0 proyecciones que puedan causar lesio- nes a los animales. Permitir la observacion de los animales con la minima molestia para ellos. Los encierros primarios deben construirse con materiales que equi- libren las necesidades del animal con la facilidad para llevar a cabo la sanidad. Deben tener superficies lisas, impermeables, con el minimo de rebordes o sobresalientes, angulos, esquinas y superficies que se traslapen, de tal manera que la acumulacion de suciedad, desechos y humedad se reduzcan y sea posible una limpieza y desinfeccion satisfac-

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MANEJO, ALOJA UIENTO Y MEDIO AMBIENTE DE LOS ANIMALES 27 toria. Deben estar construidos con materiales durables que resistan la corrosion y que soporten la manipulacion ruda sin despostillarse, cuar- tearse u oxidarse. En algunas situaciones, materiales menos durables, como la madera, pueden ofrecer un ambiente mas apropiado (tales como perreras o corrales y corrales al aire libre) y pueden usarse para cons- truir perchas, estructuras para que trepen, areas de descanso y rejas perimetrales para los encierros primarios. Puede ser necesario el reem- plazo periodico de los objetos de madera, debido a su deterioro y dif;- cultades para sanearlos. Todos los encierros primarios deben mantenerse en buenas condi- ciones de uso para evitar los escapes o las lesiones en los animales, promo- ver la comodidad fisica y facilitar la sanidad y el servicio. E1 equipo oxida- do o enmohecido que amenace la sanidad o seguridad de los animales debe ser reparado o reemplazado. Algunos sistemas de alojamiento tienen equipos de ventilacion y jau- las especiales, incluyendo f~ltros encima de las jaulas, jaulas ventiladas, ais- ladores y cubiculos. Por lo general, el proposito de estos sistemas es minimi- zar la diseminacion de los agentes causales de enfermedades, transmitidos por el aire entre jaulas o grupos de jaulas. Estos a menudo requieren practi- cas de manejo diferentes, tales como, alteracion de la frecuencia del cambio de lecho, el uso de tecnicas asepticas de manipulacion y regimenes de lim- pieza, desinfeccion o esterilizacion especializada, para evitar la transmision microbiana por otras rutas diferentes a la aerea. Con frecuencia los roedores se hospedan sobre pisos de alambre que mejoran la sanidad de las jaulas, al permitir el paso a traves de ellos de las heces y orina para recolectarse en una charola colocada debajo. Sin embargo, algunas evidencias sugieren que los alojamientos sobre piso soli- do y material de cama son preferidos por los roedores (Fullerton y Gilliatt 1967; Grover-Johnson y Spencer 198 1; Ortman y otros 1983~. Por lo tanto, se recomiendan las jaulas de piso solido con lecho para los roedores. Para otras especies como perros y primates no-humanos con frecuencia se usan pisos recubiertos de vinil. La revision de estos aspectos del programa de cuidado animal por el CICUAL debe asegurar que el hospedaje mejore el bienestar de los animales y sea acorde con una buena sanidad y los requeri- mientos del proyecto de investigacion. Refugios 0 Alojamientos al Aire Libre. Los refugios 0 alojamientos al aire libre tales como cuadros, corrales, pastizales e islas son el metodo primario comun de hospedaje para algunas espe- cies y en muchas situaciones es aceptable. En la mayoria de los casos esta vincu- lado al mantenimiento de animales en g~upos.

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28 GUiA PARA EL CUIDADO Y USO SE LOS ANIMALES DE LABORATORIO Cuando los animales se mantienen en perreras, corrales o en otros encierros grandes a la intemperie, debe haber proteccion contra temperaturas extremas y otras condiciones climaticas adversas asi como mecanismos protectores y de evasion adecuados para los animales subordinados. Estos objetivos pueden lograrse con estructuras tales como rompevientos, albergues, areas techadas, areas con ventilacion forzada, estructuras que irradian calor o medios para refugiarse en espacios con aire acondicionado como, por ejemplo una seccion techada de la perrera. Los refugios deben estar accesibles a todos los animales, tener ventila- cion suficiente y estar disehados para prevenir la acumulacion de materiales de desperdicio y la humedad excesiva. Las casas, madrigueras, jaulas, estantes, per- chas y otros muebles, deben estar construidos con tecnicas y materiales que per- mitan la limpieza o el reemplazo cuando el mobiliario este excesivamente sucio o usado, segun las practicas de manejo aceptadas generalmente. Los pisos o las superficies de las instalaciones para el hospedaje pueden cubrirse con tierra, material de lecho absorbente, arena, grava, paja o materiales similares, que puedan ser retirados o reemplazados cuando sea necesario para asegurar una sanidad apropiada. Se debe evitar la acumulac ion exce s iva de de s- perdicios de los animales y el estancamiento del agua, empleando por ejemplo desniveles y drenajes. Otras superficies deben ser resistentes a la intemperie y tambien de facil mantenimiento. Un manejo exitoso de las instalaciones al aire libre esta basado en las si- guientes consideraciones: Cuando los animales son colocados por primera vez en alojamientos al aire libre se les debe brindar un periodo de aclimatacion adecuado, previo al cambio de estacion. Entrenar a los animales para que cooperen con el personal de investiga- cion, usar jaulas para restringir sus movimientos o para trasladarlos. Brindar un medio ambiente social apropiado para la especie. Agrupar animales compatibles. Ofrecer una seguridad adecuada, mediante una reja perimetral o por otros medios. Ambientes Naturales Islas y Pastizales brindan la oportunidad de un ambiente idoneo para la reproduccion o el mantenimiento de los animales y para algunos tipos de inves- tigacion. Su utilizacion resulta en la perdida parcial del control de la nutricion, supervision de salud y control de genealogia. Estas limitaciones deben balan- cearse contra los beneficios de tener animales que vivan en condiciones mas naturales. En este escenario la inclusion, remocion o retorno de los animales a los grupos sociales deben hacerse con apropiada consideracion de los efectos que tendran sobre el individuo y sobre el grupo. Se debe asegurar el adecuado suministro de alimento y agua potable y de refugios naturales o construidos.

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MANEJO, ALO1AMIENTO Y MEDIO AMBJENTE DE [OS ANIMALES Recomendaciones de Espacio 29 La necesidad de espacio pare los animales es un asunto complejo y considerar unicamente su peso o superficie corporal es insuficiente. Por esta razon, las recomendaciones de espacio que se presentan aqui estan basadas en el juicio profesional y la experiencia; y deben considerarse como recomendaciones de los tamanos apropiados de jaula pare los ani- males alojados bajo las condiciones encontradas comunmente en las ins- talaciones pare hospedar animales de laboratorio. La altura, la estructuracion del espacio y los medios pare enriquecerlo, pueden afectar claramente el uso que hagan de el los animales. Algunas especies se be- nefician mas del espacio con paredes (e.g., los roedores thigmotacticos), o de los refugios (e.g., algunos primates del Nuevo Mundo) o de comple- jidades en la jaula (e.g., gatos y chimpances) que del simple aumento del area de piso (Anzaldo y otros 1994; Stricklin 19951. De esta manera, ba- sar las recomendaciones pare el tamano de jaula solo en el area de piso es inadecuado. En este particular, la Guia podria diferir de las AWR's (yea la Nota (1) al pie de la pagina 21. La asignacion de espacios se debe reviser y en cave necesario mo- dificarla pare resolver las situaciones individuales de alojamiento y satis- facer las necesidades de los animales (por ejemplo, pare el cuidado pre- natal y postnatal, los animales obesos y el alojamiento individual o de grupo). Para valorar la adecuacion del hospedaje se pueden user indices del rendimiento animal, tales como: salud? reproduccion, crecimiento, con- ducta, actividad y utilizacion del espacio. E1 requerimiento minimo es que el animal disponga de espacio suficiente pare voltearse y pare expre- sar los acomodos posturales normales, debe tener facil acceso al ague y alimento y debe tener una area suficiente con material de lecho limpio y sin obstaculos pare moverse y descansar. Para los gatos debe incluirse una superficie horizontal elevada pare el descanso. A menudo tambien son deseables superf~cies elevadas de descanso pare perros y primates no-humanos. Las superf~cies de descanso cercanas al piso, que no permi- ten al animal ocupar el espacio debajo de ellas, deben considerarse como parse del area de piso. E1 espacio ocupado por los comederos, bebederos, nidos y otros utensilios que no sirven pare el movimiento 0 el descanso del animal, no deben considerarse parse del area de piso. La necesidad y el tipo de ajustes en las cantidades de espacio que oirezcan los encierros primarios recomendados en las tables siguientes, deben ser aprobados a nivel institucional por el CICUAL y ester basadas en los resultados del rendimiento descritos en el parrafo precedente, con ob- servancia de las AWR's y la PHS Policy (yea la Nota (1) al pie de la pagina 21. Podrian ser necesarios el juicio profesional, la revision bibliografica y de las practicas en uso, la consideracion de las necesidades fisicas, de conduc-

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30 GUtA PARA EL CUIDADO Y USO SE LOS ANIMALES DE LABORATORIO ta y soc iabilidad de l animal, de la naturaleza del protoco lo y de sus requeri- mientos (yea Crockett y otros 1993, 19951. La evaluacion de las necesidades de espacio de los animales debe ser un proceso continuo. A lo largo del tiempo o en protocolos de largo plazo se deben considerar ajustes en el espacio de piso y de altura y cuando sea necesario modificarlos. No esta dentro de los objetivos y extension de la G?~ia discutir los requerimientos de alojamiento pare sodas las especies empleadas en investi- gacion cientifica. Para las especies que no se mencionan, se puede user como punto de partida el.espacio y altura asignados a individuos de un tamano equivalente y con un patron de actividad y conducta similares, y despues tracer las adaptaciones necesarias tomando en consideracion las necesidades especificas de la especie y del individuo. Siempre que sea apropiado los animales gregarios deben alojarse en parejas o grupos en vez de solos, asumiendo que esta practice no esta contraindicada en el protocolo en cuestion y que no constituya un riesgo excesivo pare los animales (Brain y Bention 1979~. Dependiendo de una variedad de factores biologicos y de conducta, los animales hospedados en grupo pueden necesitar mas 0 menos espacio total por animal que los ani- males alojados individualmente. Las recomendaciones que se otrecen mas adelante estan basadas en la hipotesis de que el alojamiento en pares o en grupos generalmente es preferible al hospedaje individual, aun cuando los miembros del par 0 del grupo dispongan de un poco menos espacio por animal que si estan solos. Por ejemplo, cada animal puede compartir el espacio asignado a los animales con los cuales se encuentra alojado. Aun mas, algunos roedores 0 cerdos hospedados en grupos compatibles buscan la compahia de otros y comparten el espacio acurrucandose a lo largo de las paredes, acostandose uno sobre el otro durante los periodos de descanso o reuniendose en las areas de retiro (White 1990; White y otros 19891. El ganado, ovejas y cabras exhiben la conducta de agruparse en hato o rebaho y buscan la asociacion en grupo y contacto fisico cercano. De manera con- traria, algunos animales tales como varies especies de primates no-huma- nos puede necesitar espacio individual adicional cuando se encuentran alo- jados en grupo, pare reducir el nivel de agresion. La altura de los encierros puede ser importante pare la conducta nor- mal y los acomodamientos posturales de algunas especies. Para la altura de las jaulas se debe tomar en cuenta las posturas tipicas del animal y proveer suficiente espacio pare los componentes normales de la jaula, tales como comederos y bebederos, incluyendo las pipetas de estos ultimos. Algunas especies de primates no-humanos usan las dimensiones verticales de la jau- la en mayor medida que el piso, pare ellos la posibilidad de colgarse de una percha y la disponibilidad de espacio suficiente pare mantener todo el cuer- po por encima del piso de la jaula puede mejorar su bienestar.

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MANEJO, ALO]AMIENTO Y MEDIO A1UBIENTE DE LOS ANIMALES 31 La asignacion del espacio pare los animales debe basarse en los siguientes cuadros, sin embargo puede ser aumentado o disminuido de acuerdo a los crite- rios enlistados previamente y con la aprobacion del CICUAL. En el cuadro 2.1 se muestran las recomendaciones del espacio asignado a las especies comunes de roedores alojados en grupos; si se alojan individual- mente o exceden los pesos listados, podrian requerir de mas espacio. CUADRO 2.1 Espacio Recomendado pare Roedores de Laboratorio de Uso Co- mun, Alojados en Grupo Animales Peso Corporal Area de Piso/Animal g. cm.2 Alturaa cm. Ratones <10 38.71 12.7 Hasta 15 51.61 12.7 Hasta 25 77.42 12.7 >25b 96.77 12.7 Ratas <100 109.68 17.78 Hasta 200 148.39 17.78 Hasta 300 187.10 17.78 Hasta 400 258.10 17.78 Hasta 500 387.10 17.78 >500b 451.61 17.78 Hamsteres <60 64.52 15.24 Hasta 80 83.87 15.24 Hasta 100 103.23 15.24 >lOOb 122.58 15.24 Cobayos <350 3g7.10 17.78 >350 b 651.6 17.78 a. De piso a techo de la jaula b. Los animales mds grandes pueden requerir mbs espacio pare satisfacer los estindares de rendimiento (yea el texto) El Cuadro 2.2 enlista las asignaciones de espacio recomendadas pare otros animales de laboratorio comunes; en general, estan basadas en las necesidades de animales alojados individualmente. Los espacios asignados deben ser reevaluados pare brindar el enriquecimiento del encierro primario o pare acomo- dar a los animales cuyos pesos excedan los indicados. Para el hospedaje en grupo, la determinacion del espacio total necesario no esta basado obligatoria-

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32 GUiA PARA EL CUIDADO Y USO SE LOS ANIMALES DE LABORATORIO mente en la suma de las cantidades recomendadas pare el alojamiento individual de animales. El espacio pare animales alojados en grupo debe ester basado en las necesidades individuales de la especie, conducta, compatibilidad de los animales, numero de animales y metas de las circunstancias del alojamiento. CUADRO 2.2 Espacio Recomendado pare Conejos, Gatos, Perros, Primates No-humanos y Aves. Animales Peso Corporal Area de Piso/Animal Alturab Kg. m2 cm. Conejos <2 0.1394 35.56 Hasta 4 0.2787 35.56 Hasta 5.4 0.3716 35.56 >5.4c 0.4645 35.56 Gatos <4 0.2787 60.96 >4c 0.3716 60.96 Perros ~ <15 0.7432 Hasta30 1.1148 >3o c 2.2297 .. Monose f (incluyendo babuinos) Grupo 1 Hasta 1 0.1486 50.8 Grupo 2 Hasta 3 0.2787 76.2 Grupo 3 Hasta 10 0.3716 76.2 Grupo 4 Hasta 15 0.5574 81.28 Grupo 5 Hasta 25 0.7432 91.44 Grupo 6 Hasta 30 0.9290 116.84 Grupo 7 >30 c 1.3935 116.84 Simiosf (Pongidae) Grupo 1 Hasta20 0.9290 139.7 Grupo 2 Hasta 35 1.3935 152.4 Grupo3 >35 g 2.3226 213.36 Pichonesh 0.0743

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A14N~LO, ALO]AMIENTO Y MEDIO AMBIENTE DE LOS ANIMALES CUADRO 2.2 Continuacion. 33 Animales Peso Corporal Kg. Area dePiso/Anima1 Alturab m2 cm. Codornices h Pollos <0.25 Hasta 0.5 Hasta 1.5 Hasta 3.0 >3.0c 0.0232 0.0232 0.0465 0.0929 0.1858 0.2787 a. Para convertir kilogramos a libras multiplique por 2.2. b. De piso a techo de la jaula. c. Los an imales mbs grandes pueden requerir mas espacio pare lograr los est~ndares de rend imiento (yea el texto). d. Estas recomendaciones pueden requerir modiffcaciones de acuerdo a la conformaciGn corporal de los individuos y de las razes. Algunos perros, especialmente aquellos que estin cerca del limite superior de cada uno de los rangos de peso, pueden requerir mis espacio pare asegurar el cumplimiento de las regulaciones del Animal Welfare Act. Estas regulaciones (CFR 1985) obligan a que la altura de las jaulas sea suficiente pare permitir que su ocupante se ponga de pie cdmodamente y que el Area de piso minima en pies cuadrados sea igual al cuadrado de la suma de la longitud del perro medida desde la punta de la nariz haste la base de la cola, en pulgadas, mis seis (pare convertir pies cuadrados en metros cuadrados multiplique por 0.0929030). e. Las siguientes familias de primates pueden requerir mis altura que otros monos: Callitrichidae, Cebidae, Cercopithecidae y Papio. Los babuinos pueden requerir mayor altura que otros monos. f. Para algunas especies (e.g., Brachyteles, Hylobates, Symphalangus, Pongo y Pan) la altura de la jaula debe ser tal que el animal extendido pueda columpiarse del techo de la jaula sin que sus pies toquen el piso. El diseffo del techo debe promover el movimiento braquial. g. Los grandes simios que pesan mas de 50 Kg. pueden alojarse con mayor efectividad en estructuras permanentes de tabique o concreto con paneles de barrotes, que en jaulas convencionales. h. La altura de las jaulas debe ser suficiente pare que los animales puedan pararse erectos sobre el piso de la jaula. El Cuadro 2.3 muestra las asignaciones de espacio recomendadas pare los animales de granja comunmente utilizados en el laboratorio. Cuando los animales, alojados individualmente o en grupo, excedan los pesos enlistados, podria requerirse mas espacio. Si se alojan en grupo se debe brindar un acceso adecuado al ague y al alimento (Larson y Hegg 1976; Midwest Plan Service 19781.

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34 GU/A PARE EL CUIDADO Y USO SE LOS ANIMALES DE LABORATORIO CUADRO 2.3 Espacio Recomendado pare las Especies de Granja Utilizadas Comunmente An~mal/Encierro Peso Corporal Kga. Area de Piso/Animal m2. Ovinos y Caprinos 2-5 >5 Cerdos 2-5 >5 Ganado <25 Hasta 50 >50b <25 Hasta 50 >50b <25 Hasta 50 >50b <15 Hasta 25 Hasta 50 Hasta 100 Hasta 200 >200 b <25 Hasta 50 Hasta 100 Hasta 200 >200 b <25 Hasta 50 Hasta 100 Hasta 200 >200 <75 Hasta 200 Hasta 350 Hasta 500 Hasta 650 >650 b 0.9290 1.3935 1.8580 0.7897 1.1613 1.5794 0.6968 1.0498 1.3935 0.7432 1.1148 1.3935 2.2297 4.4593 5.5741 0.5574 0.9290 1.8580 3.7161 4.8310 0.5574 0.8361 1.6722 3.3445 4.4593 2.2297 4.4593 6.6890 8.9187 11.5110 13.3780

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MANEJO, A LO]AMIENTO Y MEDIO AMBIENTE DE LOS ANIA1ALES 55 Lacy 1989; Poiley 1960; Williams-Blangero 1991). La var~abilidad gendtica pue- de verificarse con simulaciones ciberneticas, marcadores bioquimicos, marca- dores de DNA, marcadores inmunologicos, analisis genetico cuantitativo o variables fisiologicas (Mac Cluer y otros 1986; Williams-Blangero 1993~. Se hen desa~Tollado cepas endogamicas de varies especies, especial- mente de roedores, pare satisfacer necesidades especif~cas de la investigacion cientifica (Festing 1979; Gill 19801. La homocigosis de estos animales permite que los resultados experimentales puedan replicarse y compararse mejor. Es importante verificar periodicamente en los animales endogimicos la homocigosis genitica (Festing 1982; Hedrich 1990~. Se hen desarrollado va- rios metodos de verificacion que utilizan tecnicas inmunologicas, bioquimicas y moleculares (Cramer 1983; Groen 1977; Hof~nan y otros 1980; Russell y otros 19931. Se deben desarrollar los sistemas de manejo apropiados pare re- ducir al minimo la contaminacion genetica que resulta de la mutacion y de la . , mlscegenaclon. Los animales transgenicos tienen por lo menos un gen que ha sido transferido y cuyo sitio de integracion y numero de copies integradas puede 0 no haber sido controlado. Los genes integrados pueden interactuar con los genes del fondo y con los factores ambientales, parcialmente en funcion del sitio de integracion, de tal manera que cada animal transgenico original pue- de considerarse como un recurso unico. Se deben tomar las previsiones pare conservar tales recursos, a traves de los procedimientos tradicionales de ma- nejo genetico, incluyendo el mantenimiento de cuadros genealogicos deta- llados y de la verificacion genetica pare comprobar la presencia y cigosidad de los transgenes. Tambien se debe considerar la crioconservacion de em- briones, cigotos o semen, como salvaguarda contra las alteraciones que pue- dan su~rir los transgenes con el tiempo o la perdida accidental de la colonia. Es importante el registro detallado tanto de la cepa y subcepa como del fondo genetico de los animales utilizados en un proyecto de ~nvestigacion, utili- zando la nomenclature estandar siempre que este disponible (NRC 1979 b). Va- rias publicaciones presentar~ las reglas desarrolladas por comit~s internacionales pare la estandarizacion de la nomenclature de roedores y conejos exog~nicos (Festing y o~os 1972), rates endogamicas (Festing y Staats 1973; Gill 1984; NRC 1992 a), ratones endogamicos (Inten~ational Committee on Standardized Genetic Nomenclature for Mice 1981 a, b, c) y an~males ~ar~sgenicos (NRC 1992 b). REFERENCIAS Ames, B. N., M. K. Shigenaga, and T. M. Hagen. 1993. Review: Oxidants, antioxidants, and the degenerative diseases of aging. Proc. Natl. Acad. Sci. 90:7915-7922. Anzaldo, A. J., P. C. Harrison, G. L. Riskowski, L. A. Sebek, R-G. Maghirang, and H. W. Gonyou. 1994. Increasing welfare of laboratory rats with the help of spatially enhanced cages. AWIC Newsl. 5(3):1-2,5.

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